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Fuente: DeCine21 Via: DiarioTwilight / todotwilightsaga
Hasta hace muy poco, El eclipse, en cine, era una película de Antonioni. Pero ahora ya no. Para el gran público, Eclipse es la nueva entrega de la saga de Crepúsculo. El episodio anterior se llamaba Luna nueva, título que por tanto ya no remite a aquella desternillante comedia de Cary Grant. Y la próxima, y última, se titulará Amanecer, que por tanto, dejará de asociarse como hasta ahora a una obra maestra de F.W. Murnau.

Tomo nota del truco, y cuando conciba una trilogía cinematográfica, lo tengo muy claro. La primera parte se titulará Casablanca, la segunda Lo que el viento se llevó y la tercera El retorno del Jedi. Así a la gente ya le sonarán los títulos de antemano.
Cuando escribo estas líneas he pasado todo el día dedicado casi en exclusiva (desde el amanecer hasta que ha salido la luna nueva) a cubrir la promoción de Eclipse. Empecé la mañana con una rueda de prensa, la he transcrito en la redacción de DECINE21, y luego he tenido que volver al hotel para mantener entrevistas con los actores Ashley Greene y Xavier Samuel (en esta ocasión no han venido Robert Pattinson y Kristen Stewart como en los estrenos anteriores), y con David Slade, el director del film.
Tenía muchas ganas de conversar con Slade, ya que es ‘uno de los nuestros’, especializado en terror, e hizo que el respetable lo pasara bastante mal, sobre todo con una secuencia en concreto, con Hard Candy, en la que nos descubrió a la inconmensurable Ellen Page. Posteriormente dirigió 30 días de oscuridad, un film de vampiros. Antes de que le contrataran para rodar una entrega de Crepúsculo, el hombre había escrito lo siguiente en Twitter (traducción literal):
“¿Dirigiría una película de Crepúsculo si estuviera borracho? No, ni siquiera borracho. ¿Dirigiría Crepúsculo drogado? No, ni siquiera drogado. ¿Dirigiría Crepúsculo a punta de pistola? Simplemente, disparen”.
Así que me he dirigido a la entrevista dispuesto a meter el dedo en la llaga y recordarle la anécdota. Creo que como entrevistador soy bastante ‘puñetero’, y pienso que si alguien concede entrevistas, es para defenderse de aquello a lo que tengan que hacerle frente. Sobre todo habría que hacerle entrevistas duras a los políticos. Siempre con buena educación, claro está, aunque confieso que me he pasado tres pueblos con él, ¡con lo que a mí me gustó Hard Candy! Slade me ha contestado de forma bastante inteligente:
“Es cierto que dije todo eso, para qué voy a negarlo. Pero tengo que matizar que era todo en tono muy jocoso, de chiste. Sí, es cierto que fue un chiste malo y que ahora el chiste soy yo y os podéis reír de mí. Además, cuando lo dije no había visto las películas ni había leído los libros. Poco después, me hicieron una oferta en firme, y entonces sopesé la posibilidad de hacer la película. Era una gran oportunidad para mí, porque los estudios tienden a encasillarte en un tipo de cine, y es muy difícil salir de ahí. Y aquí tenía la posibilidad de rodar una historia con un fuerte componente romántico, que además, tenía elementos de western, con un duelo, y también secuencias de época”.
Eso dice el arrepentido cineasta. En fin, que habrá que sopesar los comentarios que haga uno, porque la vida da muchas vueltas. Y habrá que levantarse cuando pase una bandera americana, por si luego resulta que te eligen presidente del gobierno.
Fuente: news.suite101A.G.: Lo peor era el tiempo, que es muy variable, y hemos tenido que hacer constantes cambios. Para mí ha sido difícil rodar cuando están presentes los lobos, ya que se incorporan en postproducción con efectos digitales, y te los tienes que imaginar durante el rodaje, porque no están presentes. Pero el rodaje está muy bien porque me reencontré con los miembros del reparto, y somos ya casi como una gran familia.
D.S.: Se dio una curiosa paradoja, porque me paso la vida esperando que haga buen tiempo, para poder salir. Pero justo en este rodaje necesitaba que no luciera mucho el sol, porque Edward Cullen es un vampiro, y no puede salir iluminado con una luz resplandeciente. Tenía que estar nublado, pero o bien hacía sol o llovía aparatosamente, lo que tampoco nos valía. Así que hemos tenido que tener mucha paciencia durante el rodaje.
X.S.: Para mí lo más difícil fueron las escenas de acción. Hemos tenido que entrenarnos muchísimo, y durante el rodaje pasábamos mucho tiempo en el gimnasio.
D.S.: Javier Aguirresarobe es un profesional muy respetado en Europa, y aunque en Estados Unidos aún no es muy conocido, yo sí que había visto anteriormente su trabajo, y le respetaba mucho. Tanto que pensé que no escucharía mis indicaciones, cuando me enteré de que iba a trabajar con él. Pero me sorprendió. Resulta que lo escucha todo con mucha atención, lo anota, y luego hace exactamente lo que se le pide, pero mejor de lo que esperas. Los miembros del equipo técnico pensaban que era la persona que más sonreía durante el rodaje. Yo he aprendido mucho de él.
A.G.: Ninguna. Al revés. Existe una buena relación entre nosotros, y creo que aunque somos una familia, estamos abiertos a acoger a los recién llegados. Además, creo que la productora sigue una política de contratar a gente cada vez más simpática para la película (risas). No sólo son grandes actores, sino también buenas personas. Esta vez lo que ocurrió es que por necesidades de producción, los hombres lobo tenían que rodar sus secuencias por separado y casi ni les vimos.
X.S.: Yo soy un recién llegado y al principio me sentía un poco intimidado. Pensé que igual no me aceptaban, porque además interpreto a un villano. Pero resulta que nada más llegar me contagiaron del espíritu de familia. Me llevé muy bien con David Slade, el director.
X.S.: No, fue divertidísimo. Creo que lo más importante es que no es un villano estereotipado, que represente a la maldad pura. Es un malvado muy complejo, que tiene una motivación. Siente celos de los humanos, porque carece de humanidad y eso lo lleva muy mal.
D.S.: Creo que son moderados en apariencia. En los libros se describe que son carnívoros, que comen carne de animales. Ellos persiguen ciervos y los despedazan de forma violenta. Ese elemento violento está presente, bajo la superficie. Creo que son refinados en apariencia, pero es importante que se vea que Edward tiene este elemento peligroso.
D.S.: Es una saga que tiene muchos fans de "Crepúsculo", y éstos suelen ser bastante críticos con todo. Existe cierta presión, y una gran responsabilidad. Hay que tener en cuenta que trasladamos a la pantalla los sueños de muchas personas. Yo trato de no ponerme nervioso, y centrarme en el guión, y en hacer la mejor película posible.

Fuente: MileyPT Via: volturiguard



Fuente: RPLife Via: todotwilightsaga
Robert Pattinson fue visto ayer en LA en una reunión con Jeffrey Katzenberg, fundador de Dreamworks.
Fuente: fotogramas
Más brutal. Más acción. Más celos. Más amor eterno. Más dinero. FOTOGRAMAS descubre las claves de la tercera entrega del fenómeno teen del siglo.
En manos de David Slade (30 días de oscuridad) y con el director de fotografía Javier Aguirresarobe tras la cámara, este es el capítulo más brutal de la saga. David, cuenta Taylor Lautner, es perfecto para la película. Su cine es oscuro y el tono encaja con el que es mi libro favorito de la saga. Kellan Lutz –'Pesadilla en Elm Street (El origen')– confirma el tono de la cinta: Esta vez serán los chicos los que arrastrarán al cine a sus novias.
El regreso de Victoria (Bryce Dallas Howard, sustituta de Rachelle Lefevre) y su ejército de vampiros neófitos, chupasangres de menos de un año de vida vampírica liderados por Riley (Xavier Samuel), ponen en peligro a Bella. La acción es estratosférica. Las batallas, contaba Howard, son espectaculares. Épicas. Y el final es grandioso. Para estar a tono todos han pasado por el gimnasio. Nunca he estado tan en forma, explica Nikki Reed (Los amos de Dogtown). ¡Es la primera vez en mi vida que marco bíceps!
Con La Saga Crepúsculo: Luna Nueva (Chris Weitz, 2009), cuenta Lautner, dibujamos el triángulo amoroso entre Bella, Edward y Jacob. Ahora lo llevamos hasta sus últimas consecuencias. Pattinson lo confirma: Tenemos muchas secuencias en común y los celos hacen saltar chispas. ¡Como los abdominales de Taylor! Jacob es el sueño hecho realidad de toda chica. He dado lo mejor de mí para estar a la altura.
La escena en la que Edward pide la mano de Bella no se rodó hasta el último instante. Temía que llegara ese día, confiesa Pattinson. La primera vez que leí el guión me dije que no podría hacerlo, era demasiado difícil. En pantalla, por suerte, se ve mejor.

Edward confirma su fascinación por los Volvo conduciendo un impresionante XC60, un crossover de la marca sueca que ya estrenó en La Saga Crepúsculo: Luna Nueva. En el primer capítulo de la franquicia, Edward conducía un Volvo C30 plateado. Ser Edward es fantástico: besas a Kristen, conduces un Volvo... Es lo mejor.
Seis millones de euros para Pattinson y Stewart y cuatro para Lautner, cuyos cachés se equiparan con su status estelar. Los 52 millones de euros de presupuesto de La Saga Crepúsculo: Eclipse casi duplican los de la primera entrega. La franquicia es una máquina bien engrasada, dice Stewart. Y esta vez tenemos el dinero necesario para que la historia luzca.
Pese a que la saga literaria la conforman solo cuatro libros, la cinematográfica tendrá cinco entregas. La trama del último necesita dos films para ser contada, dice Stewart. Sería un palo tener que eliminar escenas o personajes para ceñirnos a una duración limitada. Siguiendo con el tradicional baile de realizadores, Bill Condon (Dreamgirls) cerrará la saga... ¿En 3D? Eso hemos oído, comenta la actriz. Nadie nos ha dicho nada aún, pero es posible.
fuente: EPA vía Wolf Pack SpainLos Ángeles (EEUU), 28 jun (EFE).- Romance y acción se dan cita en "Eclipse", la tercera parte de la saga "Twilight", cuyo estreno mundial este miércoles aspira a romper récords gracias a la legión de admiradores que poseen Robert Pattinson, Kristen Stewart y Taylor Lautner, su trío protagonista. Las dos primeras entregas, "Twilight" (de Catherine Hardwicke) y "New Moon" (de Chris Weitz), recaudaron más de 1.100 millones de dólares. "New Moon" tuvo el mejor estreno de la historia, con 72,7 millones de dólares en noviembre del año pasado, y algo más de 140 millones durante el primer fin de semana de exhibición.
"Eclipse", la tercera entrega, dirigida por el británico David Slade ("30 Days of Night"), ha sido saludada por ciertos sectores de la crítica como la mejor hasta ahora, gracias en parte a su mezcla de inocencia, elementos oscuros y efectos especiales al servicio de estos vampiros románticos, alejados de la imagen tétrica y siniestra que la literatura y el cine han ofrecido de ellos históricamente.
De nuevo los protagonistas son Edward (Pattinson), Bella (Stewart) y Jacob (Lautner), envueltos en un triángulo amoroso que deberá hacer frente a la amenaza de un ejército de sanguinarios vampiros neófitos mientras surge una alianza entre los lobos del clan Quileute y los vampiros de la familia Cullen.
Bella debe elegir entre su amor por Edward o su amistad con Jacob, a sabiendas de que su decisión puede propulsar una nueva guerra entre vampiros y hombres lobo. Además, debe decidir si acepta la propuesta de Edward de casarse con él antes de que él mismo sea el responsable de un cambio absoluto en la vida de la joven: la conversión a vampiro.
El filme, en el que aparecen Bryce Dallas-Howard, Ashley Greene y Nikki Reed, cuenta asimismo con la presencia de la colombiana Catalina Sandino Moreno, candidata al Óscar a la mejor actriz por "María llena eres de gracia".
La intérprete acudió el pasado jueves a Los Ángeles para la presentación mundial de la obra, en el marco del festival de cine de la ciudad.
"Es un fenómeno impresionante", dijo la intérprete a Efe. "Algo increíble. Me acuerdo de estar filmando de noche en Vancouver (Canadá) y ver, cuando me iba en el coche, a familias enteras aguardando a los protagonistas. Aún no me creo haber podido participar en algo así", añadió.
La actriz da vida a María, un personaje secundario que convierte en un malvado vampiro a Jasper (Jackson Rathbone) y con ello se emprende el intento de destruir el mundo por parte de un nuevo ejército de "chupasangres".
"Es la encargada de armar una nueva confederación de nuevos vampiros cuyo único objetivo es la destrucción total. Es un papel fuerte, diferente e interesante", dijo la actriz, quien no cree que repita aparición en las siguientes cintas de la franquicia.
Y es que más adelante llegará "Breaking Dawn", la última parte de la saga literaria, que se dividirá en dos películas dirigidas por Bill Condon ("Dreamgirls"), ganador de un Óscar por el guión adaptado de "Gods and Monsters".
El guión, una vez más, correrá a cargo de Melissa Rosenberg, quien ha adaptado al cine la totalidad de esta obra de Meyer. En "Breaking Dawn" se descifran muchos de los secretos y misterios de la saga escrita por Meyer.
Entonces sus actores podrán despedirse de unos personajes que los convirtieron, de la noche a la mañana, en rostros universalmente conocidos. "Todo el mundo les está mirando", dijo Sandino Moreno sobre sus famosos compañeros de rodaje. "Tiene que ser difícil para ellos, que son muy jovencitos. No sé cómo están lidiando con toda esa presión, pero imagino que tienen gente muy buena a su alrededor que les cuida y les guía", agregó.

Fuente: peterfacinelli, twilightsagafan via brandheroin
Con esta foto ha actualizado su twitter Peter Facinelli y su mujer Jennie Garth. Al parecer se disfrazaron así para la cena de la fiesta de cumpleaños de su hija.

Fuente: telecinco
A dos días del estreno mundial de la tercera película de la saga 'Crepúsculo' nos visitan en Madrid Ashley Greene (Alice), Xavier Samuel (Riley) y David Slade (el director). Nos encontramos con ellos en un céntrico hotel de la capital. No tienen tanto tirón como sus compañeros Robert Pattinson, Kristen Stewart y Taylor Lautner. Aún así la convocatoria de medios es amplia.